lunes, 5 de septiembre de 2011

Sorpresas en el sexo


Un poco de frivolidad en momentos difíciles nunca está de más.

Me encanta el sexo, lo digo sin vergüenza ni tampoco con doble lectura (onda que me considero una sex machine o hipersexual), soy una simple mujer que disfruta del acto sexual con su pareja. Soy hoy una convencida de que no hay nada que supere el sexo con cariño, el sexo con alguien quien uno confía y quiere. El sexo casual creo que es rico (también lo he practicado) pero cuando hay sentimientos de por medio, por lo menos en mi caso, hace que sea aún más magistral.

Sin embargo, por experiencia, sé también que el sexo puede comenzar a volverse monótono, por mucha lujuria y pasión que exista. Mal que mal es el mismo cuerpo, uno comienza a aprenderse de memoria el repertorio que enciende al otro y el otro a la vez comienza a aprender qué teclas tocar para incendiarla a una. Esa es la parte linda del sexo con amor, pero también es una cara dos chapas porque al final, tanto de eso, termina por volverlo todo, monótono y por ende, aburrido.

Aclaro que yo no me he aburrido en lo absoluto y que me encanta el menú sexual que tengo con mi pareja. Por el momento las mismas palabras y actos me siguen calentando, pero creo que nunca está de más aplicar alguna sorpresilla. Creo que lo mejor es no tirar toda la carne a la parilla, no mostrar todos los trucos en una noche, sino que reservar, siempre reservar.

Me di cuenta del impacto que puede provocar una linda lencería, ni tan tierna ni tan guarra jajajja (a todo esto, no es fácil embutirse en esos corsés, hoy admiro a las chiquillas que tienen que hacerlo continuamente, es una verdadero arte), lo que puede provocar un cambio de look en la zona íntima… otra destreza si lo haces sola acompañada solo de un espejo o lo que incluso puede provocar una palabra tierna y amorosa en medio de, algo que el otro no se esperaba, algo que hace que aumente la pasión. A mí me funciona eso.

Me doy cuenta que todo está en la confianza, porque estoy segura que deben haber muchas mujeres que les gustaría realizar la fantasía de la puta o la violación o lo que sea, pero no se atreven por miedo a ser tachadas de fáciles o derechamente locas por la pareja. Lo mismo pasa con aquellas que estamos dotadas de más curvas, y por lo mismo, temen hacer el ridículo con una ropa sexy o peor aún, temen ser rechazadas por el otro. Pero yo les digo a todas ellas, que eso ES IMPOSIBLE, y si pasa algo semejante, hay que pescar las pilchitas y mandarse a cambiar.

Soy una convencida que todas podemos ser sensuales y eróticas, da lo mismo tener un rollito más o menos. Da lo mismo la celulitis o las famosas estrías. Todas podemos vernos deseables y apetecibles ante el otro, al final, es cuestión de actitud.

El sexo es rico, y tiene que serlo. Y si una siente que no lo es lo suficiente hay que ser mujercita y comentárselo a la pareja, mal que mal, la cosa es de a dos ¿no?

4 comentarios:

sud dijo...

Qué buena entrada.
Concuerdo con que la actitud es un factor fundamental a la hora de seducir, pero pucha que cuesta abstraerse de las estrías y celulitis que invaden la piel, o del rollito que asoma. Pero, como me dijo alguna vez un macho muy interesante, "si tienes un Cadillac, ¿quién va a fijarse en el tapiz?" =P

Saludos!

Alos30 dijo...

jajajaajja, qué buena frase! exactooooo, los hombres no se fijan en esas cosas, ni saben lo que es una estría muchas veces jajaja. Hay que creerse el cuento no más :)

charlotte f. russo dijo...

yo creo q si se fijan...yo he llegado a pensar q muchas veces si se fija, mas cuando ya llevas tiempo mucho tiempo con esa persona pero nose...x algo esta el gym no! jaja no digo q seamos flacuchas pero si q nos cuidemos, xq rollitos y cosas siempre vamos a tener

Alos30 dijo...

Algunos se fijan más que otros, cierto. Igual esta cosa de estar en forma 100% creo que es una cosa más bien femenina, somos nosotras las que nos pelamos más.. onda mira esa galla gorda, mira la celulitis... bueno, eso creo yo!