jueves, 22 de septiembre de 2011

Fantasías


Una entrada que acabo de leer me hizo pensar acerca de las fantasías eróticas. Las opciones son múltiples y soy una convencida de que todos, pero absolutamente todos tenemos un lado oscurillo cuando se trata de sexo.

Una vez incluso a mi sicóloga le hice ver mi inquietud, temerosa que las múltiples fantasías que rondan en mi cabeza (muchas de ellas bien hardcore) fueran producto de alguna enfermedad mental jajajaa, pero ella me calmó diciéndome que era normal. Respiré aliviada.

Las fantasías masculinas son más conocidas que las femeninas. Está la típica de estar con dos o más minas a la vez en la cama, la de estar con una puta, la de grabarse tirando, la de sacarse fotos etc etc etc.

Aunque nosotras somos más pudorosas a la hora de referirnos a aquello que pasa por nuestra mente, la verdad es que también imaginamos escenas similares. Está la fantasía de con estar con otra mina también, o con otro hombre y la pareja, la de ser violada, la de ser puta, actriz porno etc etc etc.

Cuando tengo sexo con mi pareja se me pasan mil ideas por la cabeza, muchas de ellas me ayudan incluso a tener un orgasmo. En algunas está él involucrado, y en otras no…. A veces las digo en voz alta, a veces me las guardo. Y lo hemos conversado, y cero rollo, porque al final, son sólo fantasías, sólo está en la mente, son inofensivas.

Pero eso es una cosa, pero una muy distinta es que yo un día llegue con otro tipo a su casa para que tiremos los tres jajajja o él llegue con una sujeta X para que hagamos un trío. Lo hemos conversado y hemos llegado a la conclusión que aquello haría mierda nuestra relación y que no vale la pena exponerla de esa forma.

Personalmente creo que post calentura, me volvería loca el recuerdo de él tirando con otra mina, me pondría celosa a morir, aún cuando esa situación yo la haya permitido. Eso sería traspasar el límite… el límite del respeto, de la confianza y el cariño a ultranza.

El otro día incluso, en medio de la lujuria “si no te quisiera, haríamos todas esas cosas”, más tarde le pregunté a qué se refería y me explicó que si a él no le importara mis sentimientos y la relación, quizás conmigo daría ese paso, pero así como eran las cosas, no.

Estoy de acuerdo con eso, aunque quizás ni así y todo lo haría. Recuerdo que hace unos años tuve esa posibilidad, esa de hacer un trío con un tipo X y su mujer. La pensé y finalmente decidí que no, supongo que me dio miedo mi estado mental, y de las implicancias que eso podría traer para mi psiquis. Creo que hice lo correcto, no me arrepiento en lo absoluto. Pensar hoy que ya estas alturas ya no hice nada de eso, tampoco me perturba ni me angustia, creo que por lo menos para mí, ya pasó la vieja.

Y ojo que no tiene nada que ver con cartuchismo ni con ser mojigata. Ni siquiera con valores, ni religión ni moral. Tiene que ver con conocerme y saber cuáles son mis límites y qué es lo que me hace mal o bien. Y por mi historia personal, eso me haría muy mal, podría ser incluso el inicio de un camino no muy bonito y yo no estoy ni ahí con andar por esos lados.

Sin duda alguna debe haber personas que lo pueden hacer y que no les pasa nada, ya sea con la pareja o con desconocidos. “Algo para contarle a los nietos”, jajaja sin duda alguna, pero yo paso, me quedo con mis fantasías y con las cochinaditas que nos decimos y susurramos en la cama. Son mis afrodisíacos, pero sé que deben permanecer en mi mente.

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