jueves, 5 de mayo de 2011

Fuego


Es como dice la canción “hay amores en la vida que nunca pueden olvidarse”, yo agrego a esto que también “hay sexo en la vida que nunca puede olvidarse”.

A mis 30 años, en mis 30 años en este planeta, puedo decir sin arrugarme, ni dudar, que hoy estoy teniendo el mejor sexo de mi vida. Ahora, tampoco (y perdóneme exes) la vara no era tan re alta jajajaj. Sorry. O sea, hubo buenas cachitas en el pasado con algunos, pero si yo las comparo en calidad y en cantidad a lo que tengo hoy, todos quedan al debe.

¿Podré tener mejor sexo con otra persona que con M? El mundo me dice que sí, que siempre hay algo mejor. Ok, puede ser, pero si me lo preguntan ahora, sinceramente no quiero averiguarlo. Si hay que optar me quedo lejos con lo que tenemos hoy, con el fuego, porque eso es lo que es, fuego, una llamarada gigante que se enciende ¡por horas! Y no estoy exagerando… ¡se los juro!

Yo nunca puedo tener suficiente de él, de sus besos, sus caricias y es recíproco. Él me mira, yo lo miro y estamos. Sé que la pasión desenfrenada es habitual en los inicios de una relación, pero esto es algo distinto, créanme, no es el clásico entusiasmo inicial y pasajero que típico desemboca en lata o desgano, o sea, igual puede desembocar a eso quizás, pero a lo que voy es que esto es especial.

Es química pura, pero adosada a cariño y ternura. Sin estos dos últimos ingredientes sería tan sólo buen sexo, rico, pero vacío, nada por lo cual apostar, nada para quedarse. En cambio con los ingredientes se transforma en un volcán. Y ahora como que siento que es todo más intenso desde nuestra última crisis, como que cuando lo toco, recuerdo que por un instante, pensé que nunca más iba a poder tocarlo… y lo mismo cuando él me toca… cuando él me toca es como electricidad.

Este fuego hace que yo no quiera estar con ningún otro, que ningún otro me toque. Ese fuego lo convierte a él en mi fantasía favorita, este fuego hace que él me diga que yo soy su actriz porno favorita, que piensa en mí en ciertas situaciones triple X, que me desee con la fuerza de aquello que se descubre y revela único, como aquello que no hay en ninguna otra parte, como aquello que es un regalo y exclusivo. Como aquello que se da una sola vez en la vida y no vuelve….

Para mí él es una adicción (en el buen sentido de la palabra), un manjar del que no puedo resistirme. Y se ha dado el tiempo de escucharme y conocerme y yo de escucharlo y conocerlo tan bien…. Me encanta que él sea tan endemoniadamente caliente y me encanta que a él le calienten mis fantasías y erotismo.

2 comentarios:

Real Fenix dijo...

que delicia no tener a una persona que nos satisface en todo y quedamos así mm pensando tanto en el..o ella, los 30 son maravillosos.

alos30 dijo...

¿Cierto? esta es la primera vez que me pasa así heavy con alguien. Es realmente tal cual titulo... fuego. Saludos!