miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Pololear? Ni cagando


Hoy el no ser “nada” o el “andar” sólo con alguien como que la lleva en la población que tiene arriba de 28 años y que se extiende (en los casos quizás más patológicos) hasta los 40 años.

El otro día no más alguien me decía que no pololeaba porque era demasiado compromiso. Y es curioso, porque al final quienes huyen a mil por hora de la idea, al “andar” con alguien hacen prácticamente lo mismo con la otra persona, la única diferencia es que la relación permanece sin nombre.

Yo, podré ser muy open mind para mis cosas, pero en lo que sí soy old school es en esto de las relaciones y sus apelativos. Yo no creo que en las relaciones sin nombre. Ni en “andar” a los 30 y algo. ¿qué es eso? Te creo a los 15 años, pero a los 30, uno no “anda” con alguien con quien te acuestas tupido y parejo, sales a comer, al cine etc.

Aunque suene chapado a la antigua o muy de mina,  yo creo en las cosas con nombre. Porque siento que al colocarle nombre y apellido, uno le entrega vida a la relación. Siempre he pensado que si N no me hubiese pedido sorpresivamente pololeo – y yo sorpresivamente aceptado – estaríamos como en el limbo aún. Yo habría terminado haciendo puras leseras, asustándome y él seguramente se habría aburrido también.

Suene o no talibán para mí uno o está con alguien de verdad o no está. De lo contrario empiezan a aparecer puros problemas gueones. Como ¿cómo lo saludo con beso en la boca o en la mejijlla, si no somos nada? ¿qué digo cuándo me preguntan quién es él, cómo lo presento? ¿lo invito o no con mis amigos siendo que no es oficial? ¿qué digo cuando me preguntan si estoy pololeando?

Y esas preguntas en el mundo de las minas, se transforman en problemas y en cuestionamientos odiosos del tipo ¿y qué somos? ¿somos exclusivos o él anda con otra? Porque mal que mal si no tenemos un compromiso, se supone que cada uno puede hacer lo que se plazca, etc etc.

Yo digo, para ahorrarse todos estos cachos y conversaciones lateras, mejor pololear y ver qué pasa. Si total, pololear no implica una sentencia a muerte, sino una apuesta, una especie de inversión de la que podría salir cosas inesperadas.

Me carga estar en el limbo, o sea, un rato prudente se acepta y entiende, nadie a estas alturas de la vida, se da un beso y cree que está pololeando. Nadie cuerdo por lo menos. Hay que darle tiempo al tiempo, pero estar más de 5 meses en un limbo, dando bote y sin saber en qué estás, creo que es poco sano.

De hecho la única vez en mi vida en que he estado así ha sido con M. Claro, después pololeamos, pero creo que fue por darme en el gusto a mí un rato porque ya me estaba generando anticuerpos el estar en una relación, que parecía relación, pero que en realidad no lo era.

Pero para que vean que esto de pololear no es garantía de nada, ya que a pesar de estar pololeando, seguíamos dando vuelta en el mismo lodo, sólo que tenía un bonito nombre no más.

Por lo mismo, no se trata de ponerle el nombre a una relación no más, sino que de verdad ponerle pino. Ahora, supongo que los que rehúyen de esto son quienes sólo quieren los derechos que incluyen estar con alguien y no los deberes. Pero la vida No funciona así….. 

6 comentarios:

Tloque Nahuaque dijo...

Los títulos son excusas que nos ponemos. El no ponerse título también es una excusa.

Alos30 dijo...

¿A qué te refieres con esto de la excusa? Saludos! y gracias por comentar :)

Anónimo dijo...

hola soy naty neira voy para los 30 tengo 24 y no me casare nunca es que me gusta mucho el negocio y el carrete y ser libre

Anónimo dijo...

soy naty neira tengo 24 no me gusta nadie y no me gusta el compromiso ni nunca me casare jamas me casare moriré sola

Anónimo dijo...

soy naty neira tengo 24 no me gusta el sexo ni pololear ni nada no tendre hijos nunca nunca me casare

Anónimo dijo...

voy para los 25 y nunca me casare ni tendre hijos nunca no me gusta nada soy feliz asi