domingo, 11 de agosto de 2013

Soltera, sin pareja, sin hijos y sin pretensiones de nada

Junto a las bondades de esta nueva etapa de mi vida, totalmente nueva y llena de sorpresas, está también la parte desagradable.
Hace un tiempo ya lo venía venir cuando al decir mi edad (33) me preguntaban lo siguiente:
1 -¿Tienes hijos?
-No.

2-Ah (cara de preocupación), pero quieres ser mamá…. (sin ánimo de pregunta sino más bien de afirmación asolapada).
-No sé, por lo menos ahora no.

3-Ah (cara de horror),¿con quién vives?
-Sola.

4-Ah, ¿no tienes pareja?
-Sí, pero no vivimos juntos.

5-Ah (cara de gran alivio porque por lo menos esta pobre miserable, fracaso de mujer, tiene pareja. Aún hay esperanzas para ella).

Bueno, estimadas y estimados esto también ha cambiado, por lo que en la pregunta 4 queda la zorra y el interrogatorio prosigue así.

4- ¿Tienes pareja?
-No.

5-Ah, estás solita.

-No, estoy sin pareja, pero todo bien (lo digo porque pareciera que la otra persona fuera a llorar).

6- Ah, pero tranquila, ya llegará.
-¿Qué cosa llegará?

7- Alguien especial, de seguro que sí (cara de comprensión maternal)
-Quizás, pero yo no quiero que llegue nadie… o sea me he pasado la vida pololeando.

8-Ah, pero eso está súper bien (como si mi adicción a las relaciones fuera sinónimo de éxito).
-Es que no está nada de bien. Yo no sé quién soy y por primera vez estoy soltera.

9-Ah, pero ¿qué edad tienes?

- 33.

10-Ah, pero aún tienes tiempo para ser mamá.
-¡Es que eso no es tema! (yo con cara de para tu gueá)

Y así…. Siguen y siguen las preguntas agotadoras que curiosamente son formuladas por personas que no tienen pico idea quién soy. Gente extraña que de pronto parecieran tener el derecho de meterse entre mis sábanas y en mi corazón. Es la cosa más rara, porque quienes me conocen jamás me harían tamañas preguntas íntimas, ya que no sólo saben las respuestas, sino que también porque son personas ubicadas. En fin.

Trato  de ser comprensiva y tolerante con estos cuestionamientos, ya que mal que mal estamos inmersos en esta sociedad donde pensamos (incluso nosotras) que la felicidad femenina radica en un hombre + un pico + una guagua. Pero la verdad es que la felicidad sincera y original no parte ahí sino que por nosotras mismas. Y de ahí viene si es que el hombre, el pico y quizás la guagua.

Como soy visionaria, estoy segura que en un tiempo más cuando esté aún más soltera (llevo recién casi 2 meses), habrá gente que creyendo apiadarse de mí, querrán organizarme citas a ciegas o cosas raras o peor, me incitarán a vivir la vida loca con algún pendejo para saciar lo que el otro día escuché como “las necesidades de una mujer”. Para ser sincera, por lo menos en este punto yo me hago cargo de “mis necesidades de mujer” de lo más bien y por el momento no necesito que nadie me ayude en esa área. Gracias jajajaajaa.


3 comentarios:

Petita dijo...

Buenísima tu entrada! Me sentí super identificada.

Alos30 dijo...

jejeje qué bien!!saludos! :)

Gaby Arciniega dijo...

No estas sola, Para nada, es ahi cuando llegan los comentarios mas dificiles, y digo dificiles por que siendo una persona tranquila, quieres arrancarle la garganta al de enfrente... por ignorantes jajajajajaj un abrazo, me encanto!